Caricias
La piel ardía y con cada golpe reafirmaba aquella sensación que creía haber olvidado. Miraba la pared como si en ella pudiese encontrar la fuerza necesaria para soportar el castigo. Las palmas de las manos rebotaban y le costaba mantener el equilibrio, aunque sabía que él no la dejaría caer. Sólo necesitaba concentrarse en el …