Bumerán

Rechazar a alguien puede ser impredecible. Él lo descubrió pronto. Atacar a un dominante es un error. Ella lo iba a descubrir en ese momento. Que todo acto tiene una consecuencia no es algo que se le había pasado inadvertido, por eso siempre fue cuidadoso cuando marcaba y de la misma manera el dolor que …

Traición

Que todos utilizamos la información como nos conviene y en nuestro beneficio no es algo que vaya a descubrir ni nos vaya a sorprender. Cuestiones del ser humano racional. El irracional también lo hace pero la caga bastante antes. Todos nos traicionamos de una manera o de otra y depende del grado de la traición …

The dogs d´amour

I don´t want you to go sonaba de fondo, casi rasgando las cortinas mientras ellas peleaban, leonas en celo pugnando de manera absurda por ser la primera, por ser la mejor, por hacer aquello que las demás se negasen. Resultaba ridículo y fascinante al mismo tiempo. La capacidad de someterse tan absurda, de arrastrarse sin …

El círculo virtuoso -IV –

Perfectos charcos circulares se habían formado bajo su boca y su sexo que no paraba de temblar, ya dolorido. La saliva goteaba sin descanso en una cascada permanente que prácticamente cubría el espacio entre sus labios y el suelo. Con la vara en la mano acerqué mis labios a una de sus mejillas y la …

Ternura

Rendida, derrotada, maltrecha, dolorida. Feliz.  Bajo el agua tibia su cuerpo reposaba sobre el mío, entregado después de un tormento sin fin. Las marcas de las cuerdas zigzagueaban en sus articulaciones, esquivando esos puntos peligrosos, como una serpiente que constriñe a su presa hasta dejarla sin aliento. Autopistas del placer encarnada en un cuerpo amoratado. …

Cuando el ciruelo vuela bajo, pon el ojete en mi regazo

Siempre que me hablan de otk, no puedo remediar escuchar la voz nasal cantando eso de “Historias de amor, ojos que miran con ilusión. Pasiones vividas entre los dos, imposibles de borrar”. La virgen, que grupo más malo. Quitemos el amor y los ojos y sustituyámoslo por ojete. La visión de un culo sobre las …

La leyenda de los ojos verdes

El fuego le consumía, ardía por dentro pero nada saciaba esa devastadora sensación de deseo y violencia. Hasta que se acercó a la cruz y contempló sus brazos extendidos y marcados por los latigazos certeros, las piernas en tensión y los pies soportando como podían el peso. El sudor se mezclaba con la sangre, el …

Deuda pagada

Erramos, aunque no queramos, no somos infalibles. Podemos poner todo de nuestra parte, la dedicación y el esfuerzo, la pasión y el sentido común y aun así, equivocarnos. Como si de un ataque por sorpresa se tratase, la piel se eriza, no con los actos sino con los pensamientos, los deseos inequívocos de que algo …