Subespacio
Todos los sentidos estaban confundidos. Lo escuchaba todo, pero no entendía nada. Lo veía todo, con los ojos encendidos pero los párpados cerrados. El sabor metálico de la sangre tibia se transformaba en un segundo en fruta ácida y al siguiente en el amargor del semen. La piel estaba tan hipersensibilizada que sólo sentía calma …