Voy a contarte una historia
No hace demasiado, cuando el frescor de la hierba lo impregnaba todo y el sol acariciaba todo lo que tocaba, su sonrisa se podía distinguir desde cualquier lugar del valle. Allí, mientras el río serpenteaba, caminaba descalza con la libertad que le daban sus deseos y sus necesidades. Podría parecer contradictorio porque lo que deseamos …